La situación actual de las telecomunicaciones en Latinoamérica está estrechamente relacionada con la productividad y la incidencia positiva que genera a nivel de la colectividad, las organizaciones y la vida de cada país en general; las que por otro lado son importantes para que puedan mantener su conectividad y el fácil acceso a una eficiente y oportuna información.

Importancia de las telecomunicaciones en Latinoamérica

Las telecomunicaciones son vitales en cualquier parte del mundo, de hecho son las que facilitan el contacto entre unas naciones y otras; no obstante hoy en día se están experimentando vertiginosos cambios tecnológicos y vanguardistas que han llevado a que la transformación digital sea el sustento que determine la recuperación económica y reconfiguración de Latinoamérica tras la crisis del Covid-19.

Las infraestructuras en telecomunicaciones se han puesto a prueba durante las medidas de confinamiento ciudadano, pero para valorar su impacto en regiones tan amplias como las de Latinoamérica es necesario analizar su punto de partida y la brecha que existe entre los diferentes países que la conforman.

Los puntos primordiales que se deben contemplar en este sentido son las telecomunicaciones y su adecuado acceso a internet; que se caracteriza por infraestructuras en muchos casos restringidas a los servicios ofrecidos por cada país de forma masiva, los cuales deben competir en un mercado con mayores libertades y avances tecnológicos de los que se encuentran a su alcance.

Implantación tecnológica en Latinoamérica

El desarrollo de las telecomunicaciones en Latinoamérica ha estado marcado por varios grupos determinantes, uno de ellos es Telefónica a cargo de la marca Movistar y otro América Móvil dentro de las que se resaltan marcas como Claro y Telecel.

Por otro lado se asoma Vodafone con la finalidad de ofrecer un operador móvil virtual en países como Chile; dentro de los que tendrá que elegir cuál desea que sea su proveedor de red entre los anteriormente mencionados.

En el escenario actual Latinoamérica cuenta con telecomunicaciones poco densas, su penetración a la banda ancha fija es escasa y se encuentra concentrada primordialmente en las ciudades; con redes móviles alimentadas por estaciones con menores bases por kilómetro cuadrado de las que se despliegan en otras regiones del mundo.

Un ejemplo de esto se visualiza al calcular los 20.000 emplazamientos presentes en Colombia frente a los 50.000 disponibles en España, más aún cuando la primera tiene el doble de superficie territorial que la segunda.

Por otro lado, cabe destacar que la presencia de redes de fibra backbone que brindan la conectividad nacional son escasas y experimentan situaciones como el cuello de botella que ha llevado a que sus países tengan que invertir en proyectos que hasta el momento no han logrado el éxito esperado; como es el caso de Internet para todos en Colombia, red dorsal en Perú, red austral en Chile o el Fondo Nacional de Telecomunicaciones en Costa Rica, por mencionar solo algunos.

Escenario actual

Es innegable que durante la última década Latinoamérica ha experimentado avances significativos en términos de desarrollo de su infraestructura de telecomunicaciones, pero el ecosistema digital es muy variable entre una nación y otra.

La penetración de la banda ancha fija ha sido baja, pero diferentes países están desplegando un gran incremento en la implantación de la fibra óptica para mejorar en este sentido sus telecomunicaciones, especialmente a nivel de acceso a internet.

Con esto se está logrando que, por ejemplo, la conexión de Brasil se mantenga al nivel de cifras que se consiguen en Europa y a su vez la penetración de Chile en el mundo de las telecomunicaciones es cada vez más relevante.

Otros países como Colombia o Perú también han alcanzando importantes posiciones, lo que en parte se debe a la estrategia de Telefónica por industrializar su despliegue de fibra para dar respuesta a las necesidades de comunicación a nivel local.

Asimismo, en esta región están presentes redes que ofrecen tecnologías alternativas basadas en coaxial HFC que siguen siendo versátiles y eficientes como las de Tigo o Claro.

La digitalización es una de los motores para la multiplicación del valor de todas las empresas, en las que es necesario e imperioso la habilitación de 5G en entornos privados para que posteriormente sean accesibles a todo el público en general.